Tiempo, salario, amigos, comidas, gente, margenes brutos, vuelos, ocio, precios, oportunidades y tú.
Todo es sacrificable, todo tiene un precio o una compensación.
Tú no eres diferente; hubo una época en que sí, en que todo era más auténtico o más cercano.
Más auténtico o más cercano.
Ahora las cosas son grises, azul metálico. Como el fondo de las piscinas, o los móviles, o las cosas que no tienen sentido porque no son más que una variable.
No se pueden controlar todas las variables, no todas importan tanto, es cuestión de escala de valores.
lo lacrimógeno suele arrasar
con todo, pero mola
