AQUÍ HAY UN CIRCO
En Quinconces hay un circo, uno de los de verdad: con muchas carpas y mucho empaque.
Circo… el que me he encontrado hoy al quedar con Coco: cuatro españolitos ricos, prepotentes, etc.
Personas que sólo han hablado de fiestas, discotecas, alcohol; resultaban ciertamente desagradable, todos estudian derecho.
Es de este tipo de gente de la que yo rehuyo, y me he encontrado cenando con ellos sin tener nada que decir y riéndole las gracias.
Es la primera vez que me siento mal en Bordeaux, y ha sido por ellos, no sé exactamente porqué, o quizás sí: ellos representan todo lo que no me gusta de la sociedad que me rodea en Sevilla en mi facultad, ellos representan lo que yo no quiero ser.
He llegado a casa pensando que vaya tela, buscando algún apoyo, pensando en alguien con quien hablar.
En casa, he encontrado a una chica super dulce: Martina, es italiana, y también busca habitación.
Hemos estado hablando un rato en francés, ha sido genial, tenemos gustos en común, nos hemos entendido bien, me ha sentado bien.
Martina hoy ha sido mi bálsamo. Y hemos quedado mañana a medio dia para dar una vuelta pour le centre ville (otra más).
Estoy contenta de nuevo.
Esto, realmente, hay que vivirlo.