- la dispersión
- volar a años futuros
- el egoismo
- la nostalgia
- exigir minimos -quizás- muy altos
- la timidez
- la ropa clásica
- hablar más fuerte (y no decir nada)
- cierta decadencia -nada romántica-
- no querer nada
- la dispersión
- volar a años futuros
- el egoismo
- la nostalgia
- exigir minimos -quizás- muy altos
- la timidez
- la ropa clásica
- hablar más fuerte (y no decir nada)
- cierta decadencia -nada romántica-
- no querer nada
Y mi libro de André Breton sostiene el impúdico calor de mi
ordenador portátil, así van mis cosas,
así que algo falla.
Yo entiendo, entiendo muchas cosas; que me hacen más adulta y más impotente.
Entiendo las limitaciones de las exigencias, las distancias que me separan, sólo las distancias que existen. El espacio existente desde antes del yo.
Entiendo la frustración, y la soledad, y aún así sé que soy afortunada, también entiendo eso.
Me hago grande, crezco, y la gente que me rodea también lo hace: y nos separamos y no podemos mostrarle el berrinche al viento porque a éste no le importa.
Entonces he aprendido a tragarme unas lágrimas que podrían haber nacido ya fuera de tono. Y mis lágrimas no natas y yo miramos a los demás irse lejos, con –posiblemente- la rabia contenida de la impotencia.
Porque finalmente he comprendido que no puedo hacer que ciertas cosas no cambien.
Sé que tú te has ido, en prácticamente todos los sentidos, porque tu instinto de supervivencia te lo llevaba diciendo al oído muchos años ya. No te culpo, bueno, a ser sincera, antes sí. Me enfadé contigo, me sentía sola, pero he entendido que no puedo obligarte a nada. Que crecer es eso: guardar los juguetes antiguos, comprar más libros, agendas donde anotar la vida, sacar a personas antiguas de la vida, meter a personas nuevas.
Lo entiendo, a pesar de que me duela.
También sé que tú te has alejado y en parte te enfadas conmigo porque no quieres que yo te lo haga notar, te enfadas y te resulta más fácil obviarlo. Es más fácil.
He aprendido que la amistad es más relativa de lo que-yo-pensaba.
Me he dado cuenta de que era más idealista de lo que-yo-pensaba, ¿he pasado ya el límite de edad en el que dejo de serlo y me vuelvo realista visceral?
Quizá es por eso, esto no lo sé, quizá renuncio a esa parte de crecer: la parte que toma forma de individualismo egoísta, simple, torpe.
No quiero eso en mi vida, prefiero la etapa anterior, esa que todos habéis dejado ya atrás.
Y esto es lo que no entiendo: ¿de verdad por supervivencia debemos dejar los lazos atrás?
Ahora tengo muchos cabos sueltos.
Y no debería seguir escribiendo.