
Me esta sobando y es lícito que lo haga.
Ha tirado su cuerpo contra el mío, tira de mi piel con manotazos torpes.
Todo se impregna de violencia animal.
Mi hombre gruñe y me araña con su barba ruda de días. No me gusta lo que me hace, no me da tiempo. Me besa la cara, me chupa el cuello y succiona como si esperara obtener algo, muerde mis pechos, los une y pega la cara, lame y clava los dientes en la carne, alza la vista y exige: “¡te gusta!”; yo le miro con ojos vidriosos de muerta que él confunde con mirada lasciva. Y sigue.
Tengo el camisón enroscado en el pecho, él tira para arrancarlo y yo contribuyo a la fuga de barreras para que no se rompa nada más.
Vuelve a tirarse sobre mí, me abraza para que rodemos y termine encima de él. Me dice “ven aquí, ven” para que me siente a horcajadas sobre él; él hace chocar sus huesos con los míos tirando de mis caderas. Oigo que mi niño lloriquea en la cuna. Me abrazo a él para que no se oigan sus gemidos ni sus gruñidos y eso le excita más aún.
Vuelve a tumbarme en la cama, casi al borde de la cama, mientras me coloco para no caerme se quita el slip y lo tira lejos hacia atrás. Me empiezo a bajar las bragas, me percato de que no estoy depilada, pero eso hoy le da igual. Las coge, las huele, se las mete en la boca, las escupe y planea sobre mí. Me besa, me muerde y a mi me empieza a gustar un poco. Agarro su cabeza, lo guío hasta los pechos, aprieto, le tiro del pelo. Enloquece, casi mastica mi carne, noto la sangre y un dolor agudo.
Baja hasta el vientre, aprieta las manos contra mi cintura, me toca como si no tuviera tacto; tira de mi cuerpo hacia abajo y ya estamos a la misma altura: mirándonos a los ojos, respirando la respiración del otro, recibo su aliento de cebolla y cerveza en la cara.
Levanta las caderas para buscarse el pene y metérmelo de una vez, pero en vez de eso me toca la vulva. Pasa los dedos incansablemente. Pero estoy seca. Me mira y me dice rápido y sin importarle: “estás seca”, mete la cabeza entre las piernas y me escupe en el coño.
Se coge el pene por la base, está hinchado y duro, tantea con torpeza y al fin me encuentra el agujero: la mete con trompicones. Bufa, esconde la cara en mi cuello. Se aferra a mí, me agarra por la cabeza, me tira del pelo sin darse cuenta. Los pulmones me gimen por el peso intermitente de su cuerpo, le clavo las uñas en los costados y le gusta. Se mueve más rápido. En la casa sólo se escuchan los golpes de la carne, la respiración entrecortada y silenciada.
Se mueve más rápido, yo me muevo al mismo ritmo porque sé que le gusta, porque así acabaremos antes. Me clava las manos en los hombros y el pene en la boca del útero. Abro las piernas y elevo las caderas por instinto, le atraigo hacia mí. Me abre, me oprime, clava la cara en el hueco de mi cuello, se va, se va, respira mi pelo, respira tan fuerte que parece que gruñe enfurecido.
Los músculos se relajan, la gravedad lo aplasta contra mí, le acaricio la espalda con una mano y con la otra le acuno la cabeza. Su pene desinflado sigue dentro de la vagina.
Ha dejado la mano en mi pecho y lo tapa por completo, aprieta los dedos, juguetea con el pezón. Me besa. Me quiere.
Nos miramos fijamente, a tan poca distancia que tenemos que separar la cabeza.
Siento un instinto tan maternal hacia él, mi marido, que por un segundo le perdono todos sus pormenores egoístas.
Tiene máculas de sangre en la cara, mi sangre. Acaba de nacer de mí.
Me levanto para lavarme, me dice: “no tardes mucho o me quedaré dormido”. Le respondo: “no te preocupes, no tardo”.
Al mirarme en el espejo me veo a mi misma, desnuda, con el tatuaje de sus dientes en la carne dolorida; me lavo un poco con agua la cara, los brazos, el cuello, quiero quitarme la saliva pegajosa.
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2007
12 comentarios:
Muy buen texto, pero muy desagradable. Más de uno seguramente debería leerlo. Seguramente, no estoy muy seguro. Paradojas...
hola caracola,
Supongo, y creo que lo que describes es pura realidad para muchas, espero acertar en que no para nosotras.
El sexo evolucionó por fin, de pecados y putas, a las artes amatorias.
Pero en todo caso no es mas que un deseo. Preferir el arte de seducir a los sentidos.
bienvenue au cabaret!
tiene una intensidad apabullante el texto, pero quizas incluso mas emocional que fisica...
te dejo una cancion a la que me has recordado con tu relato, espero que te guste ;)
besos
http://www.youtube.com/watch?v=33h3l2xLXAI
Todo tiene sus matices, por mucho que nos empeñemos en ver las cosas blancas o negras. La realidad del sexo es amplia, posee ternura, limpieza y complacencia, afortunadamente, pero no hay que olvidar una posible parte sórdida, y no hay que tener miedo a mostrar una situación que expone esa parte, como tú muy inteligentemente has hecho. Mis felicitaciones por hacerlo sin tapujos, con naturalidad. Sobre todo me gusta que no profieras (al menos a mí me lo ha parecido así) pautas de comportamiento, que sólo muestres una situación puntual con el magnífico ímpetu que la acción proporciona.
Leido esta,como prometí... que diria Freud de todo esto? ;)...no se como decir lo que quiero decir...asi que luego te lo digo .
Carlos.
¡Pero qué graciosa eres, niña! Pues Xauen es así todo enterito, aunque esta última foto sea de la zona más turística, las otras dos no lo son. Te recomiendo fervientemente retiro espiritual allí.
Un beso, ¿cuándo nos vemos?
Hay ciertas partes que funcionan genial.
Y hay otras a las que quizás les añadiría ciertos elementos actuales para que a la gente le lleguen más, como truco barato, o baratísimo.
De todas maneras, suelo no tener ni puta idea.
Las finas pinceladas al abanico de percepciones deben hacerte un ser bastante observable en tus interacciones.
Sueño. Hola!
Pozzip: No digo que esté mal, pero lo siento; no me ha gustado
A mí tampoco me ha gustado. Tu descripción me parece zafia y vulgar, y el contenido sin interés alguno. Hay que tener cuidado: a veces se trata de ser directo y se acaba siendo grosero y molesto.
Saludos, te sigo siempre.
Vale, si insistes... :)
El texto tiene cosas bastante buenas, y creo que la principal es la recreación del microcosmos de ella. Cada uno de sus instintos más básicos, cada una de sus percepciones , y cada una de sus debilidades tras el muro de escayola de las máscaras.
Aportas al personaje la seguridad de conocerte muy bien, y conocer los códigos de los estímulos.
El problema llega en la interacción.
Si en un momento haces dudar al lector, de que ni él es tan zafio, ni ella tan delicada, y aportas algo de ambigüedad, la gente caerá mejor en este tipo de trampas y el texto funcionará mejor como lo que creo que pretendes, un vaivén para el lector. O un tomaydaca. :)
Aunque si lo que pretendías era llegar al extremo de la cuchilla, llevarlo todo a los iconos instintivos de masculinidad y femeninidad, estoy seguro que te podrías haber puesto más bruta y auténtica, o haber subido la velocidad de la acción según te fuera llegando a los dedos.
Hay un párrafo que me gusta especialmente, uno que emana suntuosidad a la vez que la violencia necesaria, pero paso de decirte cual es.
Por lo demás, no sé... todo bien.
Pasa de mis textos del blog, son como de hace 3 o 4 años, me gusta considerarlo como una vieja cabaña medio en ruinas.
Creo que, en todo caso, además de escribir bien, estás explorando, lo que es aún mejor. Un día de desidia, si apetece, jugamos a continuarnos alguna historia en actualizaciones del flog. Hace un montón que no lo hago y siempre mola mogollón.
Hala, bórrame este post cuando lo leas, que paso de este rollito petulante.
Besos. :)
Me parece leer "siempre",entendiendo como siempre el manojito de vecs que vengo por aquí, que es una misma chica la que le pasan las cosas. Me explico: el personaje se repite en sensaciones y personalidad, mostrando casi una resignación encantada con la crueldad, al parecer irremediablemente inherente al sexo masculino. Auqnue también me parece entender,y más por el segundo que por este tercer post, que todo ello se debe a una subeducación social de la España más rancia de tdodas.
Sería interesante verte en otro registro, aunque fuera el mismo pero siendo él.
Un beso enorme Ángela
ESTREMECEDOR
Texto cargado de tensión. Muy expresivo. Cargado de verbos de acción que crean una imagen muy expresiva. También me gustó la estructura.
Te felicito. Te doy las gracias por dedicar tu tiempo en denunciar la represión e infelicidad que viven muchas mujeres.
Una reflexión. Me pregunto que si un varón escritor se detendría en "escenificar" (el lenguaje de la literatura, las palabras, crean imágenes tridimensionales en nuestra mente: escenas), como tú has hecho, la actividad del coito y centrando la atención sobre qué cosas desea la mujer (en general) y que no le son complacidas.
Besos.
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