Una mujer corre
y no es Dafne,
está algo gorda,
pero tiene la piel fina,
es como una madre,
morena;
todos sus hijos la siguen porque la quieren violar.
No.
Corrección: saben que en ninguna otra mujer encontrarán esos pechos. Blancos. Níveos. Y los hijos la miran. Y los hijos salivan.
Y la madre se deja abrazar en el prado de detrás de su casa; y, a pesar de todo, los mira dulcemente.
A diferencia de otras, la TÚNICA BLANCA siempre está blanca y los rizos en cascada siempre están en cascada (es el moño de Monserrat Caballé).
Es una madre dulce y triste, porque perdió a un hijo cuando ya era mayor, pero bella.
Era una madre amable, inmóvil y estética.
Y los hijos la miraban y decidieron adorarla, tocaban sus rizos, rozaban su túnica, soñaban con ella.
Soñaban en ella: amor.
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