"Para mí eres una caja negra."
Ese concepto no sólo existe en los aviones; también existe en varias materias –que ella ha estudiado-.
Se puede estudiar el mercado desde la perspectiva de la caja negra: sabemos lo que compra porque son resultados que se ven pero no sabemos el porqué, no sabemos cómo funciona ese mercado por dentro, ni sus motivaciones ni sus creencias, nada. A partir de ahí hay que investigar.
También se habla de una empresa u organización como una caja negra: se sabe que entran inputs o materias primas y salen outputs o productos finales, pero desconocemos del todo el proceso interno de transformación. De nuevo hay que ponerse a investigar para empezar a saber cosas.
Es exactamente lo que le pasó con él: es su caja negra.
En los aviones esa caja negra ayuda a entender lo que pasó en caso de que el avión se estrellara.
No ha sido capaz de comprender nada.
Después de merodear mucho alrededor de su caja negra llegó un momento en que optó por apartarla de su vista, era inútil gastar más energías en descubrir un porqué a esa explosión.
Aparentemente pasó a un segundo plano. Pero como todos los segundos planos, este también quería llamar la atención –como los extras de películas romanas que llevan relojes Casio-.
En su habitación extramuros cada vez más vacía pasaba desapercibida su caja negra, pero llegados a-quí /puntodeNONretorno/ recobró protagonismo.
Y llegados a este punto diré que su caja negra la acompaña a casi cualquier parte.
"Vienes conmigo incluso cuando no quiero, no dejo de pensar que en algún momento entraré dentro y lo comprenderé todo. Lo pienso como algo remoto, porque la esperanza y la estadística me dicen que no es posible.
Eres una caja negra. Mi caja negra, que no significa que esa sea tu única definición; tendrás múltiples acepciones y no todas serán así.
Pero para mí eres un misterio, eso, algo que encierra magia y miedo, y también desazón e impotencia, y rabia.
Como querer leer un libro en otro idioma, pero no es rabia hacia ti, siempre fue algo más abstracto.
Tú acabaste siendo el sujeto inevitable, pobre, quizá no lo merecías. Quizá la caja debió quedarse en otro sitio, pero quién se resiste.
Hay muchas ciencias que se dedican a estudiar lo que pasa en los sistemas de caja negra, yo no fui capaz de aprobar ninguna de esas asignaturas.
¿Y me culpo? Una caja negra por definición guardará siempre el secreto ¿debo sentirme mal acaso por no comprender lo que no comprendo?
Me es imposible tirarla, me es imposible olvidarla, me es imposible guardarla. Soy tan finita en estos casos que yo misma me asusto de la certeza, rebusco algún camino pero en mi cabeza sólo estamos mi caja negra y yo, el caos alrededor –ese que viene con la supuesta calma-.
No tengo nada que decidir, no estoy diciendo nada, incluso cuando quiero no lo consigo: decir algo. No digo nada, hablo despacio y no consigo explicarme. Exaspero, y es mi problema. Y tomo conciencia, empieza a tomar forma en mi cabeza.
Es una sensación extraña: el sentirte errónea."
Casi nadie sabe que las cajas negras de los aviones en realidad no son negras, son naranjas.
Eso es lo que pasa, quizás el problema es que nadie sabe.
Lunes. 20.
No hay comentarios:
Publicar un comentario