Él daba a entender lo opuesto. La besaba cada vez menos.
Ella estalló un día en lluvia.
Él había salido, como si nunca hubiera vuelto.
Pudieron cruzarse.
Podrían haberse cruzado por la calle y no haberse reconocido ya. Todo allí -ese día- era triste: era gris.
"Me gustaría saber tu versión sobre nuestra vida"
(empezando por sus uñas)
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