18 nov 2011

Tengo que hacerlo

Como ver la alienación de los
coches que van hacia delante
(y no sentirse parte de ello)


Salió de la discoteca (la música le aburría). Estaba con gente de teatro y el entorno no era el propicio para aquella "Ángela".

Andaba. Hacia su casa. Y el olor, la humedad y el frío incipiente le recordaron el pasado: Francia.

Empezó a hablar en francés, a él, al primero -y nada singular-, a J.

Seguramente al llegar a casa se le habrá olvidado todo lo que le quería decir, todo lo que le dijo.

Pero fue bonito y fue mejor: no hubo nadie que lo interrumpiera.

Madrugada, 12-10-11

No hay comentarios: